
Este proyecto piloto en Brescia, Italia, tiene como objetivo demostrar la viabilidad de transportar calor residual industrial a áreas residenciales. Es el primero de los cuatro proyectos financiados por la Unión Europea y representa una quinta generación de calefacción urbana. El sistema se basa en la utilización de bajas temperaturas de calor residual (20°C – 25°C), lo que permite el uso de tuberías PP sin aislamiento en el suelo para transportar la energía de manera eficiente.
El sistema incluye 14 bombas de calor SW MAX H distribuidas en 4 estaciones de calefacción, que utilizan el calor residual como fuente de energía para calefacción y agua caliente en los edificios residenciales y públicos. La red de tuberías tiene una longitud de 5 km, con un volumen de agua de 160 m³, lo que garantiza una alta eficiencia energética en la distribución del calor.







